Repintar una sala no requiere cuadrilla ni experiencia previa. Requiere orden. La mayoría de los acabados que se ven disparejos no fallan por la pintura, sino por lo que pasó antes de abrirla.
Sábado por la mañana: preparación
Retira todo lo que puedas del cuarto y cubre lo que no. Lava los muros con agua y jabón neutro para quitar grasa y polvo, y deja secar por completo. Resana grietas y hoyos, lija la zona resanada y limpia el polvo con un trapo húmedo.
Coloca cinta de enmascarar en marcos, contactos, zoclos y el borde del techo. Este paso se siente lento, pero es el que define si el trabajo se ve profesional o casero.
Una superficie limpia, seca y sellada vale más que una mano extra de pintura.
Sábado por la tarde: primera mano
Empieza por las esquinas y los bordes con brocha, y luego cubre el paño grande con rodillo en trazos en W, sin recargar. Aplica la primera mano completa antes de juzgar el color: casi siempre se ve irregular y eso es normal.
Respeta el tiempo de secado indicado en la etiqueta antes de la segunda mano. Pintar sobre una capa aún fresca es la causa más común de marcas de rodillo y despostillado temprano.
Domingo: segunda mano y detalles
La segunda mano es la que da el color final y la uniformidad. Trabaja con luz natural para detectar zonas de menos cobertura. Retira la cinta cuando la pintura esté seca al tacto pero no completamente curada, jalando en un ángulo de 45 grados.
Qué necesitas
- Pintura vinílica interior: InterVin Línea 400 o Go-Vin Línea 600
- Rodillo de felpa media, brocha de 2" y charola
- Cinta de enmascarar, plástico o lonas, lija fina y resanador
- Extensión para rodillo si el muro llega al techo
